Nuestra etapa en chicago toca a su fin. Tomamos nuestro ultimo desayuno y cerramos las maletas preparados para el fatidico momento del aeropuerto, ¿que mas podria pasar? A unos les cuesta mas q a otros lo de cerrarlas ya q hasta se ven obligados a sentarse para dar ese ultimo empujoncito.
Pero como es natural en esta familia, la puntualidad brilla por su ausencia y de nuevo vems como nuestros retrasos hacen peligrar el vuelo ya q el metro es un viajecillo de una hora.
Para hacerlo mas ameno pau, q no se ha tomado su dosis de cafe, comienza una pequeña guerra de caramelos y agua, olvidando los tratados de paz a los q se habian llegado el.dia anterior: lo q pasa en chicago se queda en chicago, q tiemble seattle.
Despues de unos.cuantos zarpazos, mordiscos en la cabeza y demas llegams al aeropuerto y comenzamos a facturar, y como no los problemas aparecen. Para comenzar pablo y lucia n tienen asiento registrado, despues para facturar las maletas hay q pagar un plus de 150 dolares y como remate final los estragos de la visa pasan factura y algunas maletas sobrepasan el peso permitido. Toca abrirlas y distribuir peso.
El unico problema q seguimos teniendo es el de los asientos, y es q resulta q los unicos sitios disponibles.son los de las salidas d emergencia pero es requisito hablar ingles y claro nosotros n dabamos el perfil. Aun asi pablo no se rinde y esta dispuesto a fingir q habla ingles con tal de aspirar a tales sitios. Llegams hasta la puerta de embarque y nos encontramos con alguien para quien no stabamos preparados: la azafata de la compañia, deborah o como coloquialmente se la conoce, isidora. Una pobre mujer desgarbada a la q solo le faltaba una botellita en la mano ya q apenas mantenia la cabeza de la.cogorza q llevaba.
Isidora se encara a pablo y le pregunta si habla ingles, pero hay personas q imponen y ni siquiera nuestros gipies puede resistirse asiq sucumbe ante la presion: " a little". Isodira se encarga de decir por altavoz q estos pobres italianos n hablan ingles para cambiarnos el sitio "andiamo", como nos hacen esto. Las colas se amontonan, la gente se impacienta y aunq isidora sabe q debe salvar la situacion aparece otro problema: la fila.doce es una ilusion, toca reubicar a mas gente. Pobre isidora q ya desesperada se da de cabezazos contra el telefono,literalmente, con la esperanza de q le den una baja. Pau tampoco aguanta mas y las lagrimas de la risa se le caen al ver el sufrimiento de isidora. Sin duda, esto es un desmadre a la americana.
Al final todos acabamos reubicados y la situacion se salva. Isidora nos sonrie.con una falsa sonrisa, la azafata mas beterana de cuerpo ha salvado de nuevo la situacion.
Subimos al avion sentados cada uno en su propio recobeco.
Al llegar a seattle cogemos un metro q nos lleva a.la ciudad y por el camino hacemos migas con una dulce niña q juega con el agua y come, sin compartir, pececitos de aperitivos. Y claro viendo eso nos vamos al mcdonalds a zampar aunq a nuestra pilar le.cuesta un poco y esq medium y big mac aveces requiere d una pronunciacion especifica.
Llegamos al hotel, un lugar con encanto con un toque avangoh, o eso creo yo. Invadimos el salon y nos ponemos a calcular las mejores rutas para vivir la frikada de nuestra vida en forks, pero q puedo decir: la push pequeña...es ...la push.
Conocemos a un uruguayo q nos ayuda con pequeñas recomendaciones y pese a sus consejos vamos a comprar a un supermercad cerca d casa porq pasamos de recorrer 12 cuadras, ni q fuesemos caballos.
Hacemos la cena y uno a uno vamos cayendo, jimmy hendrix tendra q esperar.
Buenas noches familia, dema nos.sperar un seattle express!
martes, 24 de julio de 2012
Dia 24. Isidora? Esto es un desmadre a la americana
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Y siempre con prisas a todos lados, si es que no aprendeis, jejeje
ResponderEliminarSister estas preciosa en la foto con Pablo.
TQM